Desde hace semanas es noticia dos hechos políticos de carácter municipal que por su escasa incidencia y su menor concurrencia nos tienen muy entretenidos. Por un lado, la bajada de impuestos, algo extraordinario que no sucedía –según dicen– en los últimos 20 años. El otro asunto llamativo es la congelación de sueldos de los miembros de la Corporación Local.
La bajada de impuestos es de tal relevancia e importancia que requiere de la necesaria publicidad en los medios de comunicación y es raro el día que no se escuche en la radio, la suerte que tenemos los portuenses porque vamos a pagar menos. Esta repetitiva propaganda, por ejemplo, no tuvo lugar el año pasado cuando nos subieron los impuestos, pero seguramente fue por olvido o descuido.






