
Colón acosado
3 Noviembre 2009
Nada, no hay manera de librarse de los vándalos que siguen haciendo de las suyas en El Puerto y, desgraciadamente, cada vez es más frecuente contemplar todo tipo de porquerías, pintadas y destrozos; igual en edificios públicos como privados, mobiliario urbano, parques, jardines o en cualquier lugar que se preste a ello y por donde las hordas de descerebrados acampen.
Los gamberros siguen dejando sus huellas, de forma especial con leyendas o dibujos que ni ellos entienden. A la hora de elegir el sitio cualquier lugar es bueno y, si es el centro, mejor. Tal es el caso que traemos aquí hoy: la Plaza de Colón.

Tampoco vemos que las autoridades intervengan de manera contundente y clara para evitar las atrocidades que los bárbaros perpetran. Tampoco vemos diligencia a la hora de recomponer los desperfectos causados.
Si seguimos así pronto habrá poco que mostrar de El Puerto a nuestros visitantes.






Los gamberros son y siempre serán gamberros aparte de descerebrados, pero cierto es que las autoridades son pasotas por no decir una palabra más gruesa. Me refiero a que no toman medidas para arreglar los desperfectos pero también les da igual lo que hagan estos cerriles que pintan todo lo pintable y no pintable. Si las autoridades quisieran y se preocuparan esto acababa de seguro al igual que se acabó el ir en la moto sin casco, nada más que hubo que poner multas, retirarles la moto y quitarles puntos. ¡Pues lo mismo! una multa que las haga tambalearse a ellos y a sus papás que tan bien los han educado y a pintar a su casa al salón comedor.
Es verdad que gamberros hay en todos lados y El Puerto no va a ser la excepción, lo que es distinto son las medidas que se toman para evitar los destrozos y la dejadez de funciones por parte de la autoridad.