
Fuente de la cárcel vieja
17 Octubre 2009
“Anteriormente existía una fuente en la esquina de las calles Larga y Mostaza, que por estas fechas se hallaba ya en ruinas. Arreglarla costaba más de la mitad de lo que costaría construir una nueva, por lo que se optó por la segunda solución.
Otro problema que presentaba la antigua fuente era que, al tener un solo frente, daba lugar a aglomeraciones de aguadores, interrumpiendo el paso de los transeúntes.
Al decidir una nueva construcción se presentó un interrogante, el lugar de su ubicación:
— Se pensó, en un principio, en la Plaza de la Herrería. Pero este lugar presentaba una serie de inconvenientes, entre ellos la construcción que se estaba llevando a cabo de un arrecife para el paso de vehículos (carros, calesas, coches, carretas) que cargaban en los muelles, y que dejaba muy poco sitio.

Por otro lado, en ella se hallaban las madronas de agua sucia de las calles Misericordia, Mostaza y la Casa Cárcel. Además, los días de Levante, éste impediría dirigir convenientemente los caños del agua, puesto que el viento se los llevaría.
El último inconveniente que se presentaba al situar la fuente en esta plaza era el denso tráfico que en dirección a la Casa de los Diezmos para pagar los impuestos pasaba por allí, lo que supondría un peligro para las mujeres y niños que irían por agua.
— La Plaza de la Cárcel, sin embargo, no presentaba ninguno de estos inconvenientes y se hallaba muy cerca de la antigua fuente, por lo que se decidió construirla en este lugar.
Para la construcción de la obra se presentaron al Ayuntamiento los planos de don Fernando Moreno y los de Miguel Cayón, eligiéndose los del primero; aunque el maestro mayor de obras de la ciudad don Diego Filgueras, no los consideraba a propósito para su fin.
La nueva fuente se construyó en un mes, dotada de cuatro grifos, utilizando como materiales losas de Tarifa, piedra azul de Algeciras, ladrillos de Sevilla y piedra de El Puerto. La obra costó nueve mil reales de vellón.
La fuente está construida… sus grifos esperan la llegada de los aguadores.
Era el año de 1839.”
(La nota historica anterior ha sido extraida del libro de Olga Lozano Cid y Mercedes García Pazos: “Guía Histórica-Artística de El Puerto de Santa María” que fue publicado en el año 1983 y editado por la Fundación Municipal de Cultura del Excmo. Ayuntamiento con la colaboración de la empresa Osborne.)





