
“Anteriormente existía una fuente en la esquina de las calles Larga y Mostaza, que por estas fechas se hallaba ya en ruinas. Arreglarla costaba más de la mitad de lo que costaría construir una nueva, por lo que se optó por la segunda solución.


“Anteriormente existía una fuente en la esquina de las calles Larga y Mostaza, que por estas fechas se hallaba ya en ruinas. Arreglarla costaba más de la mitad de lo que costaría construir una nueva, por lo que se optó por la segunda solución.