
Carta desde el psiquiátrico
26 septiembre 2009(Los vecinos de D. Sisebuto le comunicaron nuestro interés por él, para que colaborase, de vez en cuando, con algún escrito que tuviese relación con su amado Puerto y que gustosos publicaríamos en “Nuestro mirador”. No se ha hecho rogar y nos manda el siguiente ‘post’ en el que nos expone con singular prosa algunas ideas. Dado que el texto carecía de titulo, hemos tenido que improvisar uno, e inspirados en el remite del sobre que nos envió le hemos puesto “Carta desde el psiquiátrico”, esperamos que no le incomode nuestro atrevimiento y desde aquí le enviamos nuestros más sinceros deseos para una pronta recuperación de sus padecimientos. Le expresamos también nuestro más profundo agradecimiento por permitirnos insertar su fotografía. )
A tenor de la particular situación y dados los condicionamientos existentes, una aplicación indiscriminada de los factores concluyentes traería un accionamiento retrospectivo que aseguraría en todo caso un proceso muy sensible de inversión. Eso, como todos ustedes comprenderán, colma la evidencia respecto de toda una casuística de amplísimo espectro. Bajo el prisma de los argumentos precedentes, es dable pensar que las obras que ahora están desarrollándose en El Puerto han mejorado considerablemente nuestras vidas, facilitando cuestiones relativas al tránsito, movilidad, actividades lúdicas y gastronómicas, sin olvidar las que corresponden al retiro de inmundicias, por citar sólo algunas de ellas. Pero pecaríamos de insinceros si soslayásemos que las formas de acción de las básicas premisas adoptadas por el Sr. Alcalde conllevan un desarrollo continuo y extenuante de las lombrigueras portuenses.
Demasiadas mentes entecas que no perciben la congruidad de unas mejoras condecentes que llevarán nuestra ciudad a insospechadas cimas del turismo y la cultura así como de la conservación de nuestro privilegiado patrimonio. No obstante la necesidad del proceso consensuado de unas y otras aplicaciones consuetudinarias de nuestros diligentes dirigentes obstaculiza la apreciación de la importancia de las acciones que realizan nuestras brillantes autoridades y no de todos aquellos deshonrabuenos que tratan de despojar méritos y critican la excelente planificación, ejecución y virtud excelsa de las obras.
Sin ánimo de pendencia ni polémica y únicamente como línea mediatriz, es conveniente señalar la falta de mingitorios (no sólo de cocheras vive el hombre) pues ellos serían un auténtico y eficaz punto de partida, para aglutinar las fuerzas prostáticas de nuestra ciudad. Por todo ello esperamos de la superior y demostrada sabiduría del Excmo. Sr. Alcalde (q.D.g.m.a.) y sus ediles (q. también D.g.m.a.), que este nimio detalle será subsanado en breve de tal modo que sea subrepticio el carisma subyacente.
Sisebuto Macarrovilla






A D. Siseputo le gustan las obras del ayuntamiento, y será el único, pero lo del mingitorio para las fuerzas prostáticas es bueno. La prosa es de político cutre, o sea de todos los políticos, mucho decir y no decir nada. Espero que salga pronto del manicomio pues fuera los hay mucho peores.
esto va de cachondeo, no?
Don Sisebuto, me encanta su manera de escribir porque es fiel reflejo de la política de hoy, o sea hay que esforzarse para entender algo de lo que dice (D. Sisebuto) y con los políticos hay que esforzarse para entender algo de lo que hacen. Me encanta su frase de (q.D.g.m.a), o sea “que Dios guarde muchos años”, pero habrá que pedirle al Altísimo que lo guarde en el altillo de un armario empotrado a ver si así deja de hacer cosas que no nos gustan a los portuenses.
A pesar de las reiteradas lecturas del texto de D. Sisebuto no consigo entender todo. Pero gracias a él ahora poseo mayor vocabulario (congruidad, mediatriz…)