h1

Comparaciones odiosas

10 septiembre 2009

telebasuraMientras el Gobierno nos amenaza con una subida de impuestos, los españoles asistimos perplejos a tan buena disposición por parte de nuestros políticos para manejar el dinero que no han ganado. Ellos crean el problema y nosotros pagamos la cuenta.

Pero no crean que a todos los españoles les va mal. Hay un reducido y selecto grupo que a pesar de las vacas flacas van engordando sus cuentas corrientes gracias a la “encomiable, didáctica, instructiva y civilizada” tarea de comentar la vida de los famosos. Ser tertuliano de un programa “del corazón” –¡qué guasa tenía el tío que inventó el termino!– es muy lucrativo. Según ha aparecido en la prensa nacional las tarifas en el sector van de los 300 euros –tertuliano ocasional sin caché de superestrella– hasta los 2000 ó 3000 euros si eres un galáctico del cotilleo. Y todo por contar la vida de otros o inventársela. Las antiguas cotillas que se asomaban detrás de los visillos de sus casas para ver que estaba pasando a su alrededor y no tardar ni medio segundo en pregonar lo visto, oído o imaginado en plena plaza o patio han dado paso a los vendedores de las intimidades ajenas. Y como buenos mercenarios están acogidos al todo vale y al todo por la pasta.

Una leyenda sobre el pueblo mexica (aztecas) dice que estos destacados guerreros eran considerados bárbaros, mercenarios y poco de fiar por sus vecinos más civilizados. Por persistentes y por miedo consiguieron ser tolerados y un buen día el señor de Culhuacan les permitió entrar en la ciudad y emparentar con ellos por vía del casamiento. Pidieron al señor de la ciudad (Tlatoani) su hija para convertirla en la esposa de su dios Huitzilopochtli. Llegado el momento, el amoroso padre acudió a la ceremonia y aunque creía que su hija había cambiado algo por lo menos la veía bailar. Pero cuando se acercó se percató que no era su hija la que danzaba sino un “sacerdote” ataviado con la piel de la muchacha, a la cual habían desollado. Hoy permitimos a ciertos gurús apropiarse de la vida social e íntima de otra persona para hacer con ella lo que quiera pero siempre amparado por un bien superior, entretener, que permite estas practicas. Prácticas de las que sólo sacan beneficio estos maestros del entretenimiento y las cadenas que sufragan sus sueldos.

Y en está España de contrastes, entre los que tiene trabajo y los que no –que es muy diferente a trabajar y sólo hay que fijarse un poquito en el Congreso y en el Senado– entre los que hablan español y los que ni muertos lo harían, entre los que se creen las pamplinas del Gobierno y los que aceptan las tonterías de los demás, y entre los que pueden ir de vacaciones y los que tienen lo justo para vivir, existe una realidad de más de 18,3 millones de españoles (el 63% de la población) que son calificados como mileuristas, personas que no cobran más de 1100 euros al mes. Personas honradas, que cumplen con las leyes, que pagan impuestos, que no se dedican a destripar al compañero de la mesa del lado para conseguir un café gratis, que acude a las urnas cada elección para que el circo democrático siga en pie y que pasan las de Caín para pagar la hipoteca, los recibos y la vuelta al colegio de los niños. Esa es la España real y no la del colorín.

¿Ésta es la España de la igualdad, del progreso, de la alianza de civilizaciones, de la educación para la ciudadanía ?

Socorro

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.