
La calle Luna
16 junio 2009
No nos cabe duda que su nombre es hermoso: calle Luna. Aunque ha tenido muchos y variados nombres, uno de ellos es el de calle de Juan Canela, creemos que el más antiguo del que se tiene constancia, este señor Canela era un personaje de los tiempos de la batalla de Lepanto y del cual no sabemos nada. El historiador Hipólito Sancho la cita con el nombre de calle de los Oficiales. También se ha llamado Cánovas de Castillo en honor del político e historiador español del siglo XIX. Muchos aún recuerdan el nombre que la designó muchos años y que fue el de José Antonio Primo de Rivera.
El poeta sevillano Aquilino Duque, en su libro La calle de la Luna (Sevilla, 1958) escribió:
mirarás con tristeza porque tendrá paisajes que
echar de menos, y admirarás al cabo
que lo más puro de tu vida
es el retorno, es el estar de vuelta,
es sentarte en la calle de la Luna
a pensar en la tierra nada más;
a pensar en tu tierra.
Calle Luna cuando se llamaba Cánovas del Castillo






¿Había algún cuartel? ¿Por qué se llamaba calle de los Oficiales?
Imaginamos que el nombre de calle de los Oficiales sería porque en ella se encontraban muchas tiendas o talleres de personas que eran conocedoras de los distintos trabajos y oficios que eran necesarios en la época. De hecho la palabra “oficial”, en el diccionario de la Real Academia Española, tiene las siguientes acepciones que se ajustarían a lo que decimos:
5. m. Hombre que se ocupa o trabaja en un oficio.
6. m. En un oficio manual, operario que ha terminado el aprendizaje y no es maestro todavía.
También, en el diccionario, se recoge la locución verbal coloquial “ser buen oficial” aplicada a alguna persona, con el significado de tener habilidad o inteligencia en cualquier materia, lo que también encajaría en lo explicado.