Mi amiga se alarmó muchísimo, el aparato empezó a emitir extraños ruidos. Nunca antes los había oído, miró los cables, los tocó y movió, pulsó con nerviosismo casi todas las teclas, el chirriante y casi grotesco sonido no variaba. Deslizó su mano por encima de la caja y notó un calentamiento inusual, con decisión tomó la medida más expeditiva y segura: desenchufar.
Archivo de 3/06/09






