Llevo más de una semana que casi ni duermo, ni como ni tengo sosiego. Desde que leí “…Sorprende que una señora estupenda tenga ese fondo. Porque las señoras estupendas tienen la cabeza llena de pajaritos, son vacuas, frívolas y supuestas…” en un artículo publicado en el “Diario de Cádiz” a cada rato me asomo al espejo: ¿estoy estupenda… o soy inteligente? Por que parece que es casi imposible, excepto raros casos que pueden ser dignos de estudio, que las dos cosas no se dan en la misma persona si ésta es mujer.
Archivo de 26/05/09






