Tengo un hecho comprobado como cierto después de múltiples verificaciones. Ante la duda a quién preguntar una dirección o edificio relevante, el visitante se decanta principalmente por alguien con bolsas cargadas de comida. Es una apuesta segura, casi sin margen de error. Pues bien, esa es una de mis notas más destacables, casi siempre voy cargada de bolsas y soy frecuentemente interrogada sobre direcciones, calles o edificios. Así, en poco años me he convertido en experta a la hora de descubrir a los “desorientados”, algunos de los cuales, me temo, que después de recibir mis sencillas explicaciones terminaron completamente perdidos, porque tengo Read the rest of this entry ?
Archivo de 6/03/09






