
Sleepy Hollow y El Puerto
18 febrero 2009
Íbamos paseando calle Palacios arriba, disfrutando de la fría pero dulce temperatura de la tarde. Habíamos pasado la calle Nevería (que me perdone D. Pedro Muñoz-Seca) y mirábamos hacia la Prioral, que desde esa distancia ya se percibe como nuestro imponente monumento. Unos pocos metros antes de llegar al cruce con San Bartolomé me acordé de la placa en recuerdo del escritor norteamericano Washington Irving, colocada en la casa en la que se hospedó cuando visitó El Puerto. Me sentí abatida, la lápida recordatoria estaba rodeada por una telaraña de cables de diversa procedencia y propiedad, dos cajas de registro pegadas a los flancos y otra -más pequeña- colgando sobre ella, desconchados varios y un luminoso de “chuches” doblado en la base.
No sé por qué -o sí lo sé- me acordé de Sleepy Hollow. ¿Recuerdan la película de Tim Burton, La leyenda del Jinete sin Cabeza? Washington Irving la escribió. Él mismo está enterrado en el cementerio de Sleepy Hollow. Irving fue el que popularizó el sobrenombre “Gotham” para referirse a Nueva York, nombre utilizado en el cómic del conocido personaje Batman. Si algún joven lee estas líneas habrá captado ya la importancia del personaje. Puedo añadir que es considerado como el primer escritor profesional célebre de los Estados Unidos y muchas calles y ciudades de los Estados Unidos llevan su nombre.
La leyenda del Jinete sin Cabeza… Sí, sin cabeza estamos, y cabeza y cultura es lo qu
e hace falta para obtener un beneficio amplio de esta suerte patrimonial. Sé que no me equivoco al decir que si esa placa que aquí tenemos en estado de lamentable abandono, y esa casa, estuvieran en otro país, ahí habría cuando menos un atractivo museo, y seguro que sería un núcleo de interés turístico de primera magnitud para El Puerto.
Miren, casi estoy dispuesta admitir que nuestros “culturetas” sean gente sin cabeza, como en la leyenda, y que no sean capaces de obtener buenos frutos de eso que tenemos, vale, pero por favor les solicito que cuiden, que se esmeren con lo poco que nos va quedando. Los responsables de la cultura en una ciudad seria no deberían consentir tamaño deterioro de elementos patrimoniales tan importantes pues corren el riesgo de que pronto sólo van a ir Fitur a vender gambas.
Crisol T.






He visto la lápida recordatoria esta mañana y desde luego tiene usted toda la razón, es una vergüenza que eso se tenga así durante años. Lo malo es que nos acostumbramos a que las cosas estén así y ya no nos damos ni cuenta.
Los cultureta tienen mucha jeta.
Hay otras lápidas que no se pueden leer ni medio bien por ejemplo la del Dr. Federico Rubio en la calle Larga, además otras están colocadas en lugares muy poco visibles y hay que saber que existen e ir a buscarlas. En el Castillo hay una casi sin letras. Gracias a esta página me estoy fijando en cosas que nunca me había fijado y que son importantes para el Puerto.
Se me olvidó. A FITUR van a comer gambas y langostinos ni a venderlas van, van a comerlas y todo lo que se encarte, es uno de los puntos de cachondeo municipal del año y no sirve para nada más.
Hasta la portada del Ayuntamiento la tuvieron que apuntalar los bomberos hace tres días, se caían cascotes del escudo nobiliario de la puerta. No se cuidan las cosas y todos somos algo o bastante culpables. Lean:
Bomberos apuntalan fachada del Ayuntamiento
En el diario se habla hoy también de este escritor americano, yo no sé qué de 100 años. Muy interesante.
Sí, hay un interesante artículo de Luís Suárez. Pueden acceder al mismo desde aquí: Washington Irving